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martes, octubre 19, 2021
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El viaje al instante

El nido del Kau

William José Casanova Vázquez

A decir de Arthur Schopenhauer nada hay más viejo que el periódico de ayer. El filósofo alemán enfilaba así sus cañones a uno de los rasgos más débiles y criticados del periodismo: el carácter efímero que muchos le atribuyen.

Sin embargo, el tiempo ha demostrado que el asunto es bastante más complejo. La idea de la trascendencia es una vanidad que el periodista no se puede permitir. En todo caso, la trascendencia está en lo que el historiador y periodista Italo Giovanni Calvino tomara como eje de sus reflexiones para darle la bienvenida al siglo XXI.

Pero en el inicio del siglo XX, el del pensador mexicano Alfonso Reyes, la fugacidad era una presa de difícil caza, que siempre se salía con la suya. Había que esperar a que llegaran las reflexiones de fondo, las profundas. Reyes se negó a aceptar esa simplista división del trabajo. Fuimos afortunados. En el Siglo XXI esa fugacidad se ha convertido en obsesión. La reivindicación del instante permite releer a Alfonso Reyes, el periodista.

Desde el clic de la fotografía que hoy ya es antigualla, hasta las imágenes de You Tube, pareciera que se ha desarrollado cierto aprecio e incluso gozo y reverencia por el instante. La fugacidad goza de mayor respeto. Quien lo atrapa es, al final del día, un artista. Así, el instante puede ser revivido, vuelto a vivir, en una y mil ocasiones. La captura del instante no es ya una banalidad en el enorme horizonte de la historia.

Año, mes, día hoy ya no bastan. Queremos afinar el segundero de la historia, de las historias. La expresión realidad, así en singular, ya no procede. Hoy nos aproximamos a los fenómenos, a eso que desconocemos, que no hemos nombrado, con un poco más de humildad. Las visiones simultáneas y a veces contradictorias nos obligan a reconocer que no hay un gran observador, un lector único de los hechos. ¿Quién puede otorgar ese privilegio? Hay muchas lecturas y muchos lectores. Por eso la recuperación del instante es un acto de democratización del conocimiento. ¡Qué fácil sería tener un solo lector! ¡Qué difícil comprender la simultaneidad!

La tecnología ha expandido nuestra memoria. Entonces, ¿Por qué no pensar en una implosión en nuestra capacidad de entendimiento de los días, las horas y los minutos?… El viaje al instante no es una fuga sino un privilegio de pocos.

[Extracto de “Viaje al instante”, de Federico Reyes Heroles, prólogo del libro “Periodismo” de Alfonso Reyes, editado por el Fondo de Cultura Económica]

cavw67@hotmail.com

(*) Reportero

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