29 C
Mérida
sábado, abril 17, 2021
Inicio El Muro Más de un año sin tener contacto con sus hijos, piden reconocer...

Más de un año sin tener contacto con sus hijos, piden reconocer el rapto parental en el Código Penal Federal

Mariana Beltrán Cortés

Cuando desaparece un hijo o hija, entre las primeras acciones que usualmente se realizan está levantar una alerta ámber. Sin embargo, ese no es el caso de madres o padres como Adela Urbán, cuya pareja legal y padre de los menores es quien se los llevó.

En octubre de 2019, Adela Urbán Flores volvió de trabajar a su casa, donde vivía con su esposo y tres hijos, pero para su sorpresa se dio cuenta de que no estaban y días después, que la intención de su esposo era romper toda comunicación y no regresar.

Acudió con las autoridades de la Fiscalía y Prodemefa en el estado de Yucatán e intentó levantar una denuncia por desaparición, pero esta no procedió porque según las autoridades al estar casados, ambos tienen el derecho de guarda y custodia sobre las dos niñas y el niño. 

Le recomendaron regresar a casa y esperarlos o ir a buscarlos, porque el rapto o secuestro parental, que se da cuando uno de los padres se los lleva sin consentimiento de la pareja a los hijos, no está tipificado ni a nivel federal ni estatal.

A diferencia de la sustracción de menores, señala Adela, el rapto parental se da cuando ambos padres tienen la guarda y custodia y sin más, uno de ellos arrebata a los menores de su cotidianeidad y rompe ese lazo de confianza. Lo que da inicio a un proceso largo y complejo y de sumo dolor para encontrarles.

El pasado viernes 19 de marzo, Adela Urbán se sumó junto con otros padres y madres en el parque de la maternidad a una exigencia a nivel nacional, para visibilizar el desamparo legal que representa que el rapto parental no esté contemplado en el Código Penal Federal. Lo que desencadena daños no solo a los niños, niñas y adolescentes involucrados sino también a la pareja que desconoce el paradero de sus hijos y a terceros como familia, quienes tienen repercusiones a nivel psicoemocional, económicas y sociales.

En entrevista para Veinteveinte, Urbán Flores mencionó que su caso no es aislado: “son muchos los padres y madres que se han acercado pidiéndome ayuda”. Puntualizó que una de las barreras con las que se topan otros padres y madres en Yucatán es que la violencia familiar está normalizada, lo que provoca temor de hacer su experiencia personal algo mediático.

“Son muchos los casos en donde se normaliza que la madre se lleve al hijo porque está con la mamá y los padres son extorsionados y castigados con no ver a los niños en periodos cortos. Y, al contrario, hay muchas madres a las que la pareja las amenaza para justificar su acción y al momento de querer hacer visible su caso no se atreven porque temen ser señaladas socialmente”, explicó.

De igual manera señaló que otra de las situaciones frecuentes que abonan a la ruptura de lazos es la “manipulación parental”, un comportamiento muy común que sucede cuando uno de los padres o familiares busca descalificar o desacreditar a la pareja frente a sus hijos.

En el caso de Adela, después de irse su esposo solicitó ante un juez una orden de pensión alimenticia, de tal manera que ahora le retienen el 55 por ciento de su salario mensual.

Adela Urbán Flores lleva un año, cuatro meses y 23 días hasta hoy, sin tener ningún contacto con sus hijos y esperando a que un juez dictamine su derecho a convivir con ellos. En todo este tiempo su esposo no ha dejado de ejercer violencia psicológica contra ella, minimizando y burlándose de la situación.

Apenas a finales de noviembre pasado Adela entregó una carta en Palacio Nacional dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, la atención hasta el momento se acota a brindarle asesoría legal respecto al caso.

“Lo que más deseo es abrazarles, no me quiero imaginar cómo la están pasando mis hijos. Éramos completamente apegados, fui ama de casa durante 12 años y en los últimos dos fue que entré a trabajar. Y de repente que se vayan sin poder despedirnos es muy fuerte y que las mismas leyes no identifiquen esta laguna legal es desalentador”, declaró.

“He ido a buscar a los niños, pero la pandemia y las clases en línea han ayudado a que los muevan de lugar a lugar, de tal forma que parece nunca haber un final”, concluyó.

De acuerdo con la organización Con Amor Por Nuestros Hijos, son más de cien mil los padres y madres a nivel nacional, quienes no pueden tener contacto con sus hijos e hijas para criarles.

“Exigimos a todos los juzgados, desde los de primera instancia hasta el Tribunal Superior de Justicia que por principio se establezca la guarda y custodia compartida, independientemente de que una de las partes la demande para sí; así como que todas las demandas por la guarda y custodia de un menor, antes de proceder en un Juzgado, se desahoguen de manera forzosa en  los Centros de Justicia Alternativa y Mediación, sin abogados de por medio, tan solo con la intervención de los especialistas que la institución provee para tales casos”, detalla un comunicado.

Si te encuentras en una situación similar y requieres asesoría, puedes escribir al perfil de Facebook Yo no me fui, sigo en casa.

Artículo anteriorLa promesa incumplida
Artículo siguienteLa Kafka Divina: LXXXII

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS POPULAR