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miércoles, junio 23, 2021
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Corre el plazo para adaptar las normas a la Ley Olimpia

Cecilia Abreu

Este miércoles entró en vigor el decreto que reforma y adiciona el Código Penal y a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, mejor conocido como la Ley Olimpia, luego de su publicación un día antes en el Diario Oficial de la Federación.

A partir de hoy, con la entrada en vigor del decreto, el Congreso del estado (y de todas las entidades federativas) tiene 180 días para hacer los ajustes que correspondan, para que las leyes locales contemplen estos cambios.

Esta reforma se reconoce como delito la violencia digital, la difusión sin consentimiento de cualquier contenido íntimo sexual que provoque daño psicológico, emocional o en cualquier ámbito de la vida para la persona afectada.

También videograbar, audiograbar, fotografiar, imprimir o elaborar imágenes, audios o videos con contenido íntimo sexual de alguien sin su aprobación y cualquier otro acto que, utilizando las tecnologías, cause daño a la intimidad, privacidad y/o dignidad de las mujeres.

Por estos actos las penas van de tres a seis años de cárcel y a una multa que va de 44 mil 810 a 89 mil 620 pesos.

La pena se eleva al doble si el delito se comete por el cónyuge (o cualquier persona con la que la víctima haya tenido relación sentimental, afectiva o de confianza), por un servidor público o contra una persona que no pueda comprender el significado del hecho o no tenga capacidad de resistirlo, cuando haya beneficios lucrativos o no y cuando las consecuencias del delito impacten contra la integridad o vida de la víctima.

Emma Arteaga, activista del Frente Nacional para la Sororidad Yucatán, celebró que la Ley Olimpia haya sido publicada y se hiciera oficial para todo el país.

La activista añadió que, sin embargo, el trabajo no se termina aquí, pues recordó que la violencia digital suele invisibilizarse pensando que no es real, aunque daña tanto como cualquier otra; además que las víctimas suelen ser señaladas y juzgadas sin pensar en los agresores, por lo que ahora sigue una etapa de vigilancia.

En ese sentido, instó a la prevención, y propuso la impartición de cursos para que las mujeres encuentren maneras de protegerse en la red, así como de educación sexual integral, dado que esta actividad humana se continúa viendo como un tabú y ocasiona que las jóvenes se encuentren desprotegidas, por no tener “información completa”.

Emma Arteaga explicó que se dan muchos casos donde la manipulación de la pareja está presente, como si enviar contenido sexual se tratara de una prueba de amor.

La reforma tuvo su origen en 2014, cuando Olimpia Coral Melo Cruz fue víctima de la difusión de contenido íntimo sexual realizado con su pareja.

Luego de meses de vivir una difícil situación se dio cuenta que no tenía forma de denunciar lo que vivió, ya que era mayor de edad, lo que vivió no se clasificaba como pornografía infantil y no existía ninguna ley que la protegiera.

Ante esta situación de indefensión, Olimpia escribió la iniciativa de ley que ahora es conocida por su nombre y clasifica los delitos contra la intimidad sexual por medios digitales.

Según el Módulo de Ciberacoso (MOCIBA) 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 23.9 por ciento de la población de 12 años y más que utilizó internet en 2019 fue víctima de acoso, lo que representa a 17.7 millones de personas; de las cuales 8.3 millones fueron hombres (23.5 por ciento) y 9.4 millones fueron mujeres (24.2 por ciento).

Asimismo, las cifras del MOCIBA indican que 36.4 por ciento de las mujeres de 20 a 29 años que utilizaron internet fueron víctimas de ciberacoso, siendo el rango de edad con mayor incidencia, seguido por las mujeres de 12 a 19 años, con 32.7 por ciento.

De las mujeres que fueron víctimas del ciberacoso, MOCIBA indica que 4.3 por ciento recibió insinuaciones o propuestas sexuales; mientras que 33 por ciento de los hombres víctimas de ciberacoso recibió mensajes ofensivos.

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