33 C
Mérida
miércoles, junio 23, 2021
Inicio Opinión La cruda electoral

La cruda electoral

Enrique Rodríguez Balam

Gran parte de los mexicanos amanecimos este 7 de junio con un sentimiento agridulce. Más agrio que dulce, para ser sinceros. Despertamos con ese sentimiento del mala-copa que necesita preguntar a sus amigos ¿qué hice? ¿en dónde me senté? Sin embargo, así a vuela pluma, con todos los “asegunes” hay que tomar el toro por los cuernos y empezar a curarla: aspirina y electrolitos en mano. Precisa forzar la memoria y volver sobre nuestros pasos. ¿Qué conclusiones es posible sacar? Pues no tantas como deseamos. Lo que sí podemos recordar, es que esta farra comenzó el 1 de julio de 2018.

Morena aplastó a sus contendientes, confinó al PRI hasta los más oscuros rincones. Esto ya debió quedarle claro a sus dirigentes, tanto que, como no ocurra un milagro, su extinción con todo y dinosaurios la trae un meteorito que les respira en la nuca.

¿Qué pasó ayer?

Forzados a rellenar con mucha pena las lagunas mentales, Nuevo León amaneció con un gobernador que hasta hace poco era tan solo un whitexican meme con pretensiones políticas, esposo de una influencer que se hizo viral por comer alitas en directo y presumir sus tenis “fosfo fosfo”. Más allá de eso, lo que debe preocupar no es que él haya ganado, lo que debe ser el centro del análisis es que los ciudadanos votaron por él en buena medida como resultado de lo que sus contrincantes hicieron mal o dejaron de hacer. Esa sería una preocupación auto crítica y genuina.

No olvidemos que hasta antes de la viralidad memera del mentado candidato a la gubernatura de Nuevo León, Clara Luz Flores fue aupada por el partido guinda y arrancó la contienda como indiscutible vencedora y, pese a ello, no sólo perdió sino también quedó en último lugar. Mucho qué pensar al respecto.

En Campeche todo apuntaba a que Layda “Gambito de Dama” Sansores arrasaría al frente de Morena. Sí, ganó, pero muy justa y con el rosario en la mano tras la aparición de Eliseo Fernández, quien le pisó los talones en espectacular photo finish.

Sin embargo, por todo lo que representa, el verdadero reflujo gástrico para muchos fue la caída de la CDMX. Hasta el momento, los resultados indican que la coalición PRI-PAN-PRD se llevó ocho alcaldías frente a seis de Morena. Para decirlo claro: el partido guinda perdió en donde parecía invencible. Comparto la idea del analista de fútbol Roberto Gómez Junco: para entender la derrota o victoria de un equipo, hay que estudiar lo que hizo, en función de lo que su contrincante le permitió hacer.

Un desagradable aliento nos viene tras el escándalo protagonizado por el Partido Verde Ecologista de México. Tuvo el descaro de pagar influencers y famosos para que, en plena veda electoral, salieran a instar en sus redes sociales a que votaran por dicho partido. Fue sin duda el frijol en el arroz botanero. Sobre ello habrá que encender las alarmas. Como vimos, ellos son capaces de negociar con quien sea, bajo el costo que sea. Lo han hecho antes con todos los partidos ¿por qué no lo harían con Morena? Sí, incluso cuando el pago al final también conlleve un trago sabor a traición.

Acaso como ejercicio para extirpar el remordimiento podamos decir que el país mostró que no las tiene claras con nadie. Que es una sociedad capaz de decirse y desdecirse. Como quiera que sea, la voluntad ciudadana se reflejó de nuevo en las urnas. Aunque nos disguste, aunque no entendamos. Quizás por ello exista tanta molestia: porque nos hemos adaptado a ver todo, desde nuestra propia trinchera. Ojalá aprendamos a mirar más allá de aquellos que piensa igual a nosotros.

¿Y Yucatán? De eso no hablaré por el momento. Aunque la cruda sea dura, valdrá la pena salir y celebrar la borrachera democrática. Sí, aunque en el pecado llevemos la penitencia. Aunque juremos a nosotros mismos, que jamás lo volveremos a hacer.

Artículo anteriorGusanos en el Mayab
Artículo siguienteClases en línea borran papelerías

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS POPULAR