22.5 C
Mérida
jueves, agosto 5, 2021
Inicio Las del Día Cañonazos a prensa de Yucatán

Cañonazos a prensa de Yucatán

Juan José Tun Cosío

En la anterior entrega informamos que Ana Gabriela Gómez López, licenciada en Comunicación por la Universidad Anáhuac y exfuncionaria en la Secretaría de la Cultura y las Artes (en el gobierno de Rolando Zapata Bello), aportó 29 mil 232 a la campaña de Mauricio Vila Dosal y ahora trabaja directamente para el gobernador, quien la dotó de poderes plenipotenciarios para aprobar o cancelar contratos de publicidad con medios de comunicación digital según su contribución a la imagen del soñador de la candidatura presidencial del PAN en 2024.

Gabriela Gómez, domesticadora de medios digitales

No se conoce cuánto gana por su trabajo oscuro gubernamental, pues no aparece en la información pública de Transparencia, pese a que labora en el Palacio de Gobierno. El gobernador panista de Yucatán la mantiene escondida en los laberintos del Palacio de Gobierno, operando en total tenebra.

Exvocera de la entonces panista Ana Rosa Payán Cervera (en su segundo periodo municipal) y de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) con el priista Rolando Rodrigo Zapata Bello, los resultados de su operación política las presume el propio gobierno de Yucatán en la Plataforma Nacional de Transparencia, que en 2020 emitió mil facturas a más de 120 medios de información y comunicadores, por un monto de 236.3 millones de pesos, en contratos de adjudicación directa, sin licitación.

Tan sólo en el último trimestre de 2020 a 83 de ellos se les pagó de manera recurrente, al menos una vez al mes, por lo que cabe preguntarse sobre la independencia de los medios de información locales frente al poder público, sobre si sus agendas informativas se encuentran sesgadas o sobre la profundidad de la información que entregan.

Este hecho recuerda las palabras escritas en 1969 por el escritor, poeta  y periodista Renato Leduc, más actuales que nunca: “La censura periodística en México ha dejado de ser desde hace mucho tiempo la ‘rígida censura militar’ iturbidista para convertirse en una adecuadamente flexible censura burocrática y, por decirlo así, institucional. Su sede se ha desplazado de los cuarteles y estados mayores a las llamadas oficinas de prensa o, más eufemísticamente, de relaciones públicas de las dependencias gubernamentales”.

El poder todo lo corrompe, algo que sabía bien el general Álvaro Obregón Salido al declarar que “no hay general mexicano que aguante un cañonazo de 50 mil pesos”.

La opinión pública es esencial en un sistema democrático y sin medios de información que escriban para consumo de los lectores, para orientar a la sociedad, no habrá democracia.

El periodismo que vive del recurso público es responsable en gran medida de la pérdida de lectores en la prensa escrita y, peor aún, del debilitamiento de la democracia local y nacional, por eso urge que se abandone la práctica de escribir para ser leído por los hombres del “circulo rojo” y los colegas en el proceso informativo, y enarbolar un periodismo crítico con el poder, al servicio de la comunidad, que contribuya a la generación de opinión pública y, con ello, a la democracia participativa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS POPULAR