23 C
Mérida
jueves, septiembre 23, 2021
Inicio Las del Día El estadio (in) sostenible y el cobro de estacionamiento en las plazas...

El estadio (in) sostenible y el cobro de estacionamiento en las plazas aledañas

Juan José Tun Cosío

Los vecinos de la Unidad Habitacional Cordemex conocen bien la historia. La planeación de un estadio en esa zona meridana comenzó en 2018, “lo habíamos escuchado, pero pensábamos que era una información errónea, nos parecía inaudito”.

Geovanna Campos es una vecina del rumbo. Las locuras del emperador la convirtieron de la noche a la mañana en una activista contra de la construcción del nuevo Estadio (in)Sostenible Yucatán en esa zona pues sus apuntes coinciden con la evolución de la escasa información sobre los inversionistas y el impacto urbano de ese proyecto.

Rodolfo Rosas Cantillo es sobrino de Olga Rosas Moya la administradora del erario e hijo de Rodolfo, patrocinador de las campañas electorales de Mauricio Vila Dosal y cabeza de importante consorcio inmobiliario y del ramo de la construcción. En 2015 asumió la presidencia del entonces Club de Fútbol Mérida, hoy Venados Fútbol Club Yucatán y comenzó a trabajar en un estadio de Primera División. Ese año, la apuesta política de la familia arribó a la presidencia municipal de Mérida.

En febrero de 2018 circularon en algunos blogs proyectos de construcción, en Mérida, de Ciudad Venados, a cargo de la inmobiliaria Grupo R4, propiedad de la familia Rosas Moya, que contemplaba vivienda residencial, espacios deportivos y un nuevo estadio de fútbol. Ese año, el proyecto político de la familia ganó por la gubernatura.

La mafia inmobiiaria y el lavado de dinero coinciden en los deportes masivos a nivel mundial

En junio de 2019, periodistas deportivos vieron en las oficinas del club de fútbol, una maqueta de lo que sería el nuevo estadio de los Venados para la Liga de Ascenso MX. Se difundieron imágenes de la maqueta y sus renders, tal y como ahora; de nuevo el proyecto era de Grupo R4 como parte de Ciudad Venados, cuyo campo deportivo contaría con ocho mil viviendas con todos los servicios, áreas comerciales y moderna urbanización.

Y entonces la ubicación del proyecto cambió. Se dijo que se edificaría a la vera de la carretera Mérida-Cancún, a la altura de la Hacienda San Ildefonso Teya, propiedad de Carolina Cárdenas Sosa, quien fue directora de Turismo en el ayuntamiento meridano y quien, a unas horas de la presentación del gabinete de Vila, cedió la Secretaría del ramo a la polémica Michelle Fridman Hirsh.

La famosa “gringa del sur”, como se presentó la única vez que intentó estar en una boleta electoral luego de su paso por el gabinete del panista Patricio Patrón Laviada, es socia de los Rosas Moya y Rosas Cantillo en el restaurante y demás servicios que se prestan en ese exclusivo lugar.

Un viejo cuento, ya conocido por empresarios y políticos

A finales de 2020 comenzó el desalojo de los terrenos de la Benemérita y Centenaria Escuela de Educación Primaria Rodolfo Menéndez, en Cordemex, hecho que concluyó con la destrucción de la antigua lonchería “Ponte Xux” a manos de trabajadores contratados por el gobierno del estado, y comenzó a difundirse la elección del lugar para el nuevo Estado (in)Sostenible Yucatán.

A unas semanas de la presentación oficial del proyecto de Vila Dosal –quien contra toda evidencia insiste en decir que la obra es de capital privado–, los vecinos de Cordemex señalan que sí desean un espacio para el deporte allí, pero para su uso y recreación, como el Deportivo Salvador Alvarado.

Los espejitos de Vila Dosal

“Nosotros sí queremos un espacio deportivo, pero donde podamos convivir, incentivar nuestra actividad y salud física, y que mantenga nuestras áreas verdes”, sostiene Geovanna Campos, pues explica que en el sitio donde se ubicaría el estadio hay árboles muy viejos “que en este proyecto no vemos cómo van a permanecer”.

Durante una reunión pública para dar a conocer su posición, la activista reconoce que algunos vecinos están a favor del nuevo estadio, pero considera que su opinión parte del desconocimiento, pues ya el tránsito en la zona es un problema y “sabemos que 32 mil personas no van a llegar volando”, lo que ocasionará más conflictos viales, incluso para quienes asistan a los eventos, pues no habrá suficiente espacio disponible para estacionar, “incluso partiendo del supuesto de que fueran tan solo dos mil vehículos”.

Geovanna Campos asegura que con las ventas nocturnas y especiales de los comercios cercanos a sus hogares ya experimentan afectaciones por la falta de espacios de estacionamiento suficientes en las tiendas departamentales, por lo cual cuestiona cómo coexistirá todo esto con un evento deportivo o espectáculo.

Al respecto, es importante recordar que en varias ocasiones establecimientos y plazas comerciales intentaron establecer sistemas de cobros por sus estacionamientos, lo que se aprobaría en la zona con la alta demanda de espacios que genere el nuevo estadio.

Para los vecinos del rumbo el ruido del nuevo estadio atentaría contra su derecho fundamental al descanso. Geovanna Campos asegura que apenas el sábado unos vecinos realizaron la medición del ruido en el partido de béisbol de los Leones de Yucatán encontrando que, aún en calma, el espacio alcanzaba los 75 decibeles. “Esto va a venir a trastocar la vida de muchos”.

Durante la reunión pública, la activista añadió que tan solo en el grupo de WhatsApp, donde también toman medidas contra de la construcción de este estadio, hay suscritas 70 personas, pero saben que es un proyecto que interesa a muchas más personas de la ciudad.

“Creemos que los yucatecos, no sólo los meridanos, están muy interesados en que una obra de esta naturaleza se construya, pero en otro lugar. Si se trata de justicia social, desarrollo económico y oportunidades, el sur o el poniente es donde debería depositarse este inmueble, en sitios como Kanasín o Ciudad Caucel”; también piden que se considere la remodelación del Parque Kukulcán en lugar de edificar un nuevo inmueble o, si el objetivo es realizarlo en el Norte, escoger algún espacio disponible detrás de Periférico, tal y como sucedió con el Coliseo.

Artículo anteriorLa dieta de la T.
Artículo siguienteLa Kafka Divina: CCXLIX

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

MÁS POPULAR